Miércoles 1:30 de la madrugada. Después de vivir la movilización más importante en la historia del Taxi, y después de hacer un pequeño descanso, me dirijo a Barcelona junto a una compañera y dos compañeros más. Otro viaje más a las espaldas junto a vosotros, y ya van unos cuantos.

Como se ha podido ver por las televisiones, una movilización sin precedentes. El Taxi ha vuelto a decir *NO* ;
– *NO* a una regulación (la de 1/30), que no se cumple.
– *NO* a unas apps que bajo el falso paraguas del libre comercio y protegidos con un envoltorio de falso glamour, que se basa en botellas de agua, trajes del Tecnocasa y “lujosos” skodas, se dedicaban ayer martes a cobrar más de 100€ de Badalona al aeropuerto.
– En definitiva, *NO* a unos políticos que permitiendo todo esto, quieren acabar con una profesión tan digna como la mía.

Que sepa todo aquel que tenga la ocasión de leer estas líneas, que han tocado con un hueso duro. El error de ellos ha sido intentar joder a unos trabajadores. Con lo que nunca contaron es que lo nuestro no es un trabajo. *Nosotros somos taxistas.*

Lo que se vio ayer por las televisiones, fue la auténtica fiesta del Taxi. Miles de taxistas venidos de todas partes del país, incluso fuera de él como el caso de franceses, belgas, ingleses, incluso de Argentina (disculpadme si me olvido de alguno). De corazón gracias a todos.

Todo esto lo pudo ver cualquiera con sólo poner las noticias. Pero hay cosas que no se pueden ver por televisión. Hay cosas que sólo unos afortunados tenemos la suerte de sentir.

Sobre las 8 de la mañana de ayer martes, entrábamos por la M40 y nuestro vehículo era de los que iba en cabecera. Era hora punta y el atasco hacía acto de presencia. Yo miraba a un lado y a otro, todo lleno de gente que va a sus trabajos. Miradas serias y vista al frente. Un ejército de seres inertes que de buena mañana sólo tiene un pensamiento; “bueno, ya es martes, ya queda menos para el viernes”. ¿Cuántos de nosotros no hemos estado en una empresa, y cada lunes era la cuenta atrás para llegar al viernes?

Mientras veía a toda esta gente, sentía tristeza. No por menosprecio ni mucho menos, que no se me malinterprete, sino por que posiblemente no lleguen a sentir jamás lo que yo sentía en ese momento, a 600km de mi ciudad, habiendo viajado durante toda la noche para estar en ese atasco.

Yo como muchos otros, he estado trabajando en una empresa y he sentido lo que es ir en coche al trabajo, y estar deseando acabar mi jornada antes incluso de empezarla. Eso hoy día no me pasa. Por que yo no voy a trabajar… *yo soy taxista*.

Ahora durante el trayecto, pienso en quien habrá conectado en nuestro canal, qué movimientos habrá en nuestro sector, qué debate proponer para mejorarlo… *de verdad, esto va mucho más allá de un trabajo, esto es un sentimiento, una forma de vida. No trates de entenderlo.*

Muchas gracias al Taxi de todo el mundo por vuestro apoyo, a los compañeros de toda España que ayer os disteis cita en Madrid, y en especial a todos los Elites. Tanto a los que vinisteis como a los que no pudisteis hacerlo, ya que la labor que hicisteis en Barcelona fue espectacular. No saldréis en los medios, no se hablará quizás de que garantizasteis los servicios mínimos gratuïtos en hospitales para las personas que más lo necesitan, pero a mí me consta. Y es por eso que os doy mi más sincera enhorabuena.

Por eso hay algo que tengo claro desde principios de 2014. *Sin la existencia de Elite, yo no sería taxista. Trabajaría en el Taxi.*

Por eso a todos los que queréis acabar con nuestro Taxi, os diría; *¿De verdad creéis que tan solo somos un sector?.*

Alex castro molina