primero y que mas hace sufrir a un taxista que se declara en huelga son sus clientes, el saber que muchos necesitan y esperan un Taxi, y que hemos tomado la dolorosa decisión de no dar servicio, la de adoptar una posición de rebeldía, por que sabemos que vamos hacia una situación límite. Por eso y ante todo, nuestras más sinceras disculpas por todas las molestias que causamos.

Existe una realidad en nuestro sector, que dura ya una década y que está marcada por el devenir económico de todos nosotros, de toda la sociedad, con un empobrecimiento paulatino de la gran mayoría de personas. En el sector del Taxi se traduce en poca demanda en relación a la oferta, salvo eventos y momentos puntuales a lo largo del año, normalmente sobran taxis. No existe una sobre demanda de transporte de viajeros con conductor, como desde los medios y lobbies intentan hacer creer muchas veces, salvo momentos puntuales todo lo contrario en la última década, si algo sobra es oferta de Taxis.

En el Transporte de Viajeros con Conductor existen dos sectores, el sector VTC pensado legalmente para dar servicio a clientes de mayor poder adquisitivo, que prefieren mayor exclusividad y que están dispuestos a pagar más a cambio de ese servicio mas lujoso, es un sector donde los precios son libres y no están regulados por las administraciones.

El otro sector somos nosotros el sector del Taxi, un servicio también privado pero de interés público y por tanto regulado por las administraciones, un servicio pensado para la gran mayoría de la población con el objetivo de garantizar unos determinados precios, y unos derechos a los usuarios. En base a esa relación oferta demanda, la ley marca que debe existir una proporcionalidad de una autorización VTC por cada treinta licencias de Taxi. Algo que ya está rebasado.

En los últimos años a través de diferentes decisiones políticas como congelar un reglamento ROTT durante dos años, y a través del uso de información privilegiada que mostraba este vacío legal, permitio a determinados grupos de presión realizar solicitudes aun estando superada la proporcionalidad de 1/30 y por tanto una misma ley que se vuelve a incumplir de nuevo si sucede, al mismo tiempo modificaron y disminuyeron las exigencias en el sector VTC, facilitando la inversión y bajando la calidad en un sector no regulado, equiparándolo al Taxi que si está regulado, y provocando competencia desleal hacia el sector del Taxi y hacia el propio sector VTC tradicional,

La intencion es dejar a nuestro sector en inferioridad de condiciones competitivas frente a grandes empresas e inversores con la capacidad de realizar dumping una vez rebajadas las condiciones para las que fueron creadas estas autorizaciones, un pulso a un sector sustentado por autónomos de forma individual, sobre el papel una presa fácil.

En la situación actual nos encontramos con la posibilidad real de que miles de estas nuevas autorizaciones entren a formar parte del Transporte de Viajeros con Conductor, una saturación clarísima para esta actividad con el consiguiente golpe mortal que eso puede suponer para nuestro sector, un sector que al contrario que las empresas más importantes que hay detrás de esto,  movemos todas nuestras ganancias en España. Todo esto afecta y mucho, a nuestro ya vapuleado sistema económico…..el de tod@s.

¿ Por que sucede todo esto ?. Algunos lobbies han fijado su mirada en el Transporte de Viajeros, una actividad a la que ellos consideran débil y fácil de doblegar por estar en manos mayoritariamente de unos 70.000 trabajadores autónomos taxistas y otros 30.000 trabajadores asalariados. ¿ Quienes son estos lobbies ?.  Fundamentalmente dos Uber y Cabify.

Uber entró en España siendo conocedora de la legislación vigente, pero saltándosela por completo con uber pop, como auténticos delincuentes y como auténticos delicuentes siguieron comportándose cuando desobedecieron la paralización cautelar que ordenó un juez de Madrid contra ellos, hasta la intervención de la policía judicial dias después.

Posteriormente y durante mucho tiempo, y de nuevo con una importante y variada colaboración mediática, tanto Uber como Cabify, han intentado engañar a las administraciones y opinión pública, bajo el paraguas de una Economia Colaborativa que hubiesen querido convertir en economía sumergida. A pesar de la presión mediática e institucional que han estado ejerciendo, el no poder conseguir una legislación rápida y a su medida, parece ser que les ha hecho desistir del engaño que han mantenido durante tanto tiempo. Así también lo ha manifestado un representante de estos embaucadores en algún plató de televisión, donde intentan presentarnos a gente de esta calaña, como si fuesen el niño Jesús, el insulto a la inteligencia de las personas es permanente.

Uber y Cabify, tecnológicamente hablando no aportan absolutamente nada nuevo que no exista ya en el sector del Taxi, que tiene sus propias apps. Es una mentira que ellos con mucha propagación mediática repiten como loros, venden como novedoso algo que no lo es, siempre el engaño es una premisa. También saben que seguramente la mayoría de taxistas tendrían la suficiente conciencia como para no trabajar para empresas cuyo esquema de sociedades está diseñado para llevarse todas las ganancias a Delaware.

El sector del Taxi además tiene un problema para estas empresas, ellos no podrían poner los precios, por que en nuestro sector los precios los marca la administración, como garante de los derechos de los usuarios. Definitivamente ni Uber ni Cabify han venido a este mercado a competir, eso les obligaría a repartir ganancias, han venido a obtener una legislación a su medida, o a saltarse la existente como están haciendo ya, como si fuesen Taxis sin serlo y situándose en las inmediaciones de las áreas de influencia de viajeros, como estaciones, aeropuertos, zonas de ocio, etc, para realizar captación. En el momento que sean miles la situación será incontrolable. Ahogarán con competencia desleal y dumping a dos sectores, que han coexistido eficientemente a lo largo de muchos años, Taxis y VTC’s tradicionales, y una economía que fortalecía a este pais, marchará en gran medida a Delaware.

El objetivo final es eliminar o minimizar aquello que esté regulado o suponga competencia, el usuario pasará a un segundo plano y prevalecerá la rentabilidad de estas empresas por encima de sus derechos. Como vienen haciendo en todas las ciudades donde se consolidan y desplazan al sector del Taxi, establecerán una tarifa dinámica, cuando la demanda sea alta, los precios habituales se dispararán. Tenemos un ejemplo reciente en nuestros compañeros taxistas de Paris ayudando desinteresadamente a evacuar gente de la zona de conflicto después de unos atentados, y a Uber triplicando sus precios.
En este momento esta situación también ha generado un  mercadeo especulativo, donde vemos a empresas como ARES CAPITAL SA publicitariamente AeroCity, que siempre está a la cabeza de los beneficiarios en todo el negocio que genera el transporte de viajeros, con licitaciones muy sustanciosas de entes públicos y con una logística empresarial que evidencia haber sido parte activa como lobby, en la rebaja de condiciones del sector VTC, para poder especular en él y ofrecer un servicio paralelo al Taxi e inferior, que nada tiene que ver con el sector VTC tradicional. También está a la cabeza de estos movimientos de ventas de autorizaciones, que permiten por ejemplo el inicio de operaciones a Cabify en Barcelona. Toda una red orquestada.

Ahora mismo nuestro sector se siente amenazado. No aceptamos que se nos compare con actividades desaparecidas que han sido rebasadas por la teconología, nuestro sector dispone de todo tipo de tecnología y garantías, quien diga lo contrario miente, estas empresas no traen nada nuevo, sencillamente pretenden imponer su sistema para no tener que competir. Viven de MENTIR y ENGAÑAR, con los necesarios apoyos politicos y  mediáticos, como se está demostrando permanentemente, y creemos necesario reiterar.

Cada vez somos más los que tenemos la certeza, de que si nosotros siendo un sector formado mayoritariamente por miles de autónomos, con la capacidad de decidir y actuar por nosotros mismos, permitimos el establecimiento de un sistema que definimos como CORRUPTO y diseñado para la fuga de capitales, no solamente caeremos nosotros, si no que otros sectores y administraciones públicas seguirán el mismo camino, y con mayor facilidad.  Sentimos esa doble responsabilidad de plantar cara, por nosotros que nos toca ser punta de lanza en el intento de imposición de un nuevo orden, como por toda la sociedad. Nuestro sistema laboral y social como lo hemos conocido está en peligro y en el peor momento económico para la mayoría de la población.

Nosotros no aceptamos que empresas de este tipo sigan desangrando a este pais, arruinándolo más, y empobreciéndonos más a todos. Crean  puestos de trabajo muy precarios jugando con la necesidad de la gente para destruir otros que contribuyen al mantenimiento del sistema.

Vamos a exigir hasta el final todas las responsabilidades políticas que se deriven por acción u omisión de todo esto. Toda la clase politica ha de tener claro, que este no va a ser un conflicto más donde la clase más debil acabe sometida por los grandes intereses. Nuestro enemigo es fuerte, pero al menos en Barcelona nos sentimos una roca y no vamos a ceder nos cueste lo que nos cueste.