Post Mortem

Me hace gracia cuando escucho por ahí que no hay que mezclar el Taxi con política.

Supongo que los argumentos son un taxi unido y todas esas chorradas, como si el Taxi se fuera a salvar al margen del resto de la sociedad; ilusos.

Estamos viviendo una revolución tecnológica y el Taxi no está exento de ella, así que el Taxi debe mezclarse con el resto de luchas sociales si realmente quiere salvarse, al contrario de lo que dicen los gurús “apolíticos”.

El taxi está igual de dividido ideológicamente que el resto de la sociedad. Derecha o izquierda, no hay más. La cuestión es tener claro en qué posición nos encontramos y plantearnos una serie de temas que generan ciertos tópicos y que no nos dejan avanzar ni evolucionar como sector.

Históricamente al Taxi siempre se le ha tenido como muy facha y conservador, puede que el hecho de que en los 70 y 80 del siglo pasado se regalaran licencias a policías nacionales, guardia civil y guardia urbana ayude un poco a alimentar ese tópico, pero lo cierto es que hoy en día el Taxi también es un refugio para gente que proviene de todo tipo de empresas, que al verse en la calle por la crisis y en muchos casos con una indemnización cuantiosa para poder comprar una licencia, decidieron acabar su vida laboral en este sector.

Muchos también se consideran de derechas por el aplastante argumento de que poseen una empresa….madre mía, una empresa.

Un negocio que sólo da pérdidas y que para poder mantenerlo hay que trabajar de sol a sol, pero eso es otro debate.

Pero hablemos de política, sin complejos. Para empezar de una forma sencilla solo tenemos que fijarnos en qué clase de partidos son los que nos quieren ver desaparecer. PP, C’s y VOX, y al PSOE mirándolo de reojo, por si acaso, que ya son demasiadas traiciones a la clase trabajadora.

Como podéis ver, tampoco se trata de izquierdas o derechas, sino de instinto de supervivencia, un instinto que los de abajo tenemos muy desarrollado por fuerza, por casta social y porque no nos queda más remedio.

Pocos partidos nos quedan que nos den apoyo.

Volviendo al principio, el pensar que el Taxi puede sobrevivir a todos estos cambios es ser un inepto sin duda, por eso no podemos asumir la defensa del taxi sin convencernos de que tenemos que unirnos a toda lucha en defensa de los servicios públicos y de la justicia social y eso sólo lo defienden partidos como PODEMOS, Bcn en comú o la CUP.

Se que con esto que digo a más de uno le puede estallar la cabeza; no caerá esa breva.

Cambiando de tema, analicemos el tejido sociolaboral de nuestro país.

En el estado español, uno de los mayores sectores en creación de empleo es el sector servicios, somos un país con muy poca industria y eso genera una complicación enorme a la hora de organizar a la clase trabajadora.

Por un lado un entramado de plataformas digitales que operan con falsos autónomos y en las cuales, es imposible encontrar una oficina física o un teléfono al que poder llamar para quejarse.

Por otro lado, la aparición de monstruos digitales como Amazon en los que parte de sus condiciones son la prohibición de sindicarse saltándose todas las normas de ámbito laboral.

La Red crea situaciones de invulnerabilidad inèditas a las que las administraciones no están preparadas judicial ni administrativamente y eso genera un supremacismo de las empresas sobre los estados.

Ante este panorama y bajo el yugo de la manipulación mediática es altamente complicado la organización obrera.

Si compañerxs, el Taxi está sólo ante la debacle humana del progreso tecnológico. Un progreso que elimina, cada vez más, la mano de obra humana para que sean las máquinas y los algoritmos los que creen el beneficio a las empresas.

Es la nueva era, el fin del capitalismo para pasar a otros tipos de explotación.

Hasta ahora éramos nosotros con la venta de nuestra fuerza de trabajo los que generábamos el capital, pero eso está a punto de caducar para pasar a ser consumidores en vez de productores.

Una situación POST MORTEM que pretende eliminarnos como personas para convertirnos en números.

O paramos el futuro que nos quieren imponer o el Taxi desaparecerá en pocos años, no nos engañemos, y no solo el Taxi sino todo tipo de bienestar social.

Vosotrxs mismxs, pero la solución a corto plazo está en las urnas, luego ya veremos…

FRAN CATALAN

La QUINTA CALUMNIA – Post Mortem