DECADÈNCIA POLÍTICA

En la actualidad, a cualquiera que le preguntemos sobre política, probablemente nos fulmine con la mirada. Esto puede ser causado por la poca honestidad de la clase política de este país, que carece de rigor profesional y de escrúpulos a la hora de robar a manos llenas el dinero público de las arcas del estado. Yo, sinceramente, no creo que este carácter corrupto sea por condición humana como intentan hacernos creer algunas corrientes de opinión que siempre se autoflagelan; el ser humano es imperfecto, dicen. No me lo creo. Para mi todo esto forma parte de un plan, el cual, su única finalidad es la creación de una sociedad apolítica que desprecie toda expresión de organización humana. La política molesta.

Entendemos por política la ciencia que estudia las relaciones humanas, por lo tanto cualquier tipo de asociación u organización entre semejantes se podría entender como política y eso, por supuesto, es lo que le molesta al gran capital. Partiendo de esta definición, no necesariamente hay que ir a votar cada cuatro años para formar parte activa de las relaciones políticas; lo importante es salir de casa y organizarse.

El espectro político actual es poco más que un circo formado por payasos y trapecistas, especialistas en salir airosos de cualquier situación complicada dejando en éxtasis a la parte contraria, por naturaleza crítica, pero también de buena fe. Quizás nos falte un poco de mala leche.

Es este circo el que desmoraliza a la sociedad llana y humilde que ve cómo se pisotean sus derechos día tras día sin que nadie los represente al cien por cien. Derechas que se quitan la careta demòcrata e izquierdas que defienden un sistema injusto para proteger al poderoso; que contradicción.

Se pasan la vida bombardeandonos con informaciones como que con la izquierda se pasa hambre y miseria, todo eso mientras las calles de las grandes ciudades están llenas de gente durmiendo al raso o mientras, cada vez más, los comedores sociales están llenos de familias con trabajos que no les dan para vivir dignamente.

La política mediàtica actual no tiene absolutamente nada que ver con la política real o social, que debería ser utilizada para mejorar la vida de la gente, y no estar basada en la política del marketing utilizando como mediadores a caras guapas con un discurso populista y estéril para convencer y posicionar a una sociedad totalmente narcotizada por los encantadores de serpientes de la telecomunicación.

Su democracia es una farsa creada para tener el control del estado y hacerte creer que formas parte de ella por el hecho de votar, pero lo cierto es que el control de los partidos lo tienen ellos, y es por eso que lo más importante, por encima de votar, es organizarse y defenderse de los ataques capitalistas. Organízate. Sal a la calle. Lucha!!!

Nuestra mal denominada democràcia, no es más que una copia de baja calidad de lo que fuera la sociedad ateniense, en la que solo los nacidos en Atenas tenían el privilegio de ser ciudadanos, mientras que el resto (extranjeros, libertos o mujeres en general), sólo eran parias que no tenían permitido formar parte de las decisiones políticas. Os suena ?

Ha llegado la hora de formar parte de todo aquello que repercuta en nuestras vidas, ya sea social, ambiental o económico, porque sino lo lamentaremos.

FRAN CATALAN