COMPETENCIA O CAOS: EN LA MENTE DEL ENEMIGO

Desde que ha aparecido en escena el debate de la movilidad urbana, no paran de repetirnos como un mantra, que la competència és buena. Lo preocupante es que parte de la clase política se ha sumado a esta pseudo reivindicación. Y yo me pregunto… Es verdaderamente buena la competencia para el desarrollo de una sociedad sana y justa ?

…voy a intentar dar mi punto de vista.

Lo primero que deberíamos pensar es si colectivamente, como especie o como queramos llamarlo, es necesario competir entre iguales. Yo creo que no.

En el sistema socioeconómico actual (el capitalismo) la competència es vital para su supervivencia ya que se basa precisamente en eso, en el enfrentamiento y en la superioridad de unos individuos entre otros, mediante la acumulación de capital. La base del sistema recae en el lomo de la inmensa mayoría, humilde y trabajadora, siendo ésta la máquina que proporciona estos beneficios al poderoso quedando fuera de esta competición; por lo tanto, y analizando meticulosamente este razonamiento, la competencia NO BENEFICIA EN NADA A LAS CLASES TRABAJADORAS.

La competencia, en el deporte por ejemplo, puede ser constructiva desde un principio de superación personal, pero cuando entramos en el terreno económico resulta altamente nociva para la estabilidad de las clases más desfavorecidas. La competitividad entre semejantes degrada a la especie humana.

EL TAXI TIENE QUE APRENDER A COMPETIR

La finalidad de este mensaje, balsámico y embaucador a la vez, no es otra que entrar al tablero de juego rompiendo las reglas e intentar desarmar nuestra resistencia. Creen que por ser humildes, no tenemos capacidad de raciocinio y es su mayor error, porque estamos capacitados para destruir sus argumentos, vacíos e insostenibles.

Su Loa a la Competencia no es en favor del usuario, sino a favor del empresario ruín que lo único que pretende es reducir salarios y precarizar aún más a los trabajadores como ya estamos viendo en otros sectores como el de la paqueteria y el comercio a través de multinacionales como Amazon o Aliexpress. Lo peor de todo esto es que para llegar a su fin, utilizan a peones bien posicionados en el tablero, como a Goñi, a Miguel Angel Martín o a Parrondo, auténticos trepas sin dos dedos de frente que lo único que van a conseguir es la lápidacion pública en redes y en los tribunales.

En definitiva, al querer competir con el taxi lo único que pretenden, sin estar hiperregulados como nosotros por supuesto, es la privatización de un servicio, históricamente en manos de autónomos, para degradarlo y justificar su postura liberal y de beneficio para el usuario; beneficio inexistente, claro.

Lo único que garantiza un servicio público de taxi de calidad, es el modelo actual en el que la mayoría está en manos de autónomos y con unas tarifas reguladas y tuteladas por las diferentes administraciones municipales; lo demás es lo que llevan siglos intentando, hacerse con todo.

FRAN CATALAN.