​”EL SEDENTARISMO EN EL TAXI”

En este artículo no pretendo innovar nada, pero sí reflexionar sobre un tema que a los taxistas como profesionales nos debería preocupar.
El ejercicio de esta profesión  conlleva un alto grado de sedentarismo conjuntamente con un alto grado de estrés.
Este cóctel tiene una influencia muy negativa en nuestro cuerpo y mente, cuyas consecuencias pueden ser y son en muchos casos las siguientes :
1) Obesidad (relacionada con cáncer,  problemas de corazón, presión arterial alta).
Colesterol malo.
2) Debilitamiento óseo y muscular (osteoporosis).
Problemas de cuello y espalda.
3) Cansancio y estrés .
4) Trastornos en la digestión. 
5) Diabetes (afectación a corazón y otros órganos del cuerpo. Ceguera.)
6) Fibromialgia.
7) Enfermedades metabólicas. Síndrome de fatiga crónica .
8) Depresión y ansiedad.
9) Enfermedades cardiovascular. (Infarto, trombosis).
10) Cáncer de próstata,  colon, mama, páncreas. ..
11) Muerte súbita. 
12) Trastornos del sueño.
13) En la mujer, agravamiento de los efectos de la menopausia. 
Este cóctel tan negativo es nuestra forma de vida en el Taxi. Seguro que no la de todos pero desgraciadamente sí de la mayoría. El sedentarismo junto con larguísimas jornadas laborales. 
Y ahora viene el momento de la propuesta. El ejercicio que deberíamos hacer para mitigar esos efectos adversos que como el tiempo es dinero, todos preferiríamos hacer mientras  esperamos, por ejemplo, en las parras de las terminales del aeropuerto. 
Y lo único necesario para poder realizar ese ejercicio es podernos duchar en unas duchas decentes (para que el cliente pueda ir en el taxi como es debidos, sin sufrir el olor derivado de nuestro sudor).
Veo en las parras muchos taxistas caminando…precisamente por este tema …pero con duchas también podríamos correr y así mitigar mucho más los efectos adversos de nuestra profesión. 
No es mucho pedir y creo que todas las asociaciones del Taxi deberían solicitarlo.
La inversión es mínima y los efectos positivos en nuestra salud son máximos. 
Asimismo me gustaría incluir en este artículo que el D.E.A (Desfibrilador Externo Automático), debe su existencia a la necesidad de remontar a un paciente con parada cardiorespiratoria para permitir obtener el tiempo necesario de vida, hasta la llegada del SVMA (Soporte Vital Médico Avanzado). 
En la cadena de vida que se requiere para poder salvar a una persona en esa situación, no puede fallar ningún eslabón. 
En 6 minutos de parada cardiorespiratoria las posibilidades de sobrevivir se reducen a la mitad.
Y sólo aproximadamente un 10% de la población, sabe como debe actuar ante este tipo de emergencia. 
Pues bien, si a esto le añadimos tener que romper los cristales de la cantina para poder coger el DEA, démonos cuenta del despropósito. 
Dado el cambio de parrilla en la T1, ¿estará el DEA en esa nueva parra?.
¿Estará accesible?. 
En horario nocturno, ¿estará accesible tanto en la t1 como en la t2?.
Para que no haya vandalismo y eso no pueda servir de excusa para no hacer lo correcto, ¿podría el DEA estar dentro del recinto de las “nuevas duchas” y bajo llave, y que se cerrará sólo cuando se cierre la parra por el mismo empleado que la cierra?
Todas las asociaciones deberían presentar esta solicitud al organismo competente por registro, de manera que de no hacer nada y si ocurriera una desgracia de este tipo se pudiera denunciar, y el denunciado no pudiera alegar desconocimiento. 
Mínima inversión y máximos beneficios. Ojalá estos dos temas se pudieran llevar a cabo.
Raúl.