LA APP DE LA DISCORDIA

El pasado 1 de diciembre de 2016 empezó a operar en nuestras calles de Barcelona una 

aplicación para móviles un tanto complicada de entender, y digo complicada porque su modus 

operandi es el de trabajar con vehículos de alquiler con conductor (VTC). Teniendo en cuenta 

que estos vehículos no pueden captar pasaje por la vía publica, ya que este requisito 

únicamente pertenece al Taxi, resulta paradójico que se aventuren a utilizar este sistema de 

otorgamiento de servicios, un sistema de petición instantáneo. 

 Dicha app cuyo nombre es Cabify, es gestionada por la empresa MAXI MOBILITY SPAIN S.L. y 

financiada por el fondo de inversión “Seaya Ventures”, fondo el cual pertenece a Beatriz 

González, hija del presidente del BBVA, entidad relacionada con el gobierno del PP -curioso. Y 

más teniendo en cuenta que esta aplicación nace en Delaware, paraíso fiscal en el cual campan 

muchos de los llamados “nuevos emprendedores”, especialistas en evadir impuestos de las 

nuevas app’s disruptivas-. 

 Para el sector del Taxi este nuevo sistema de movilidad urbana podría ser un golpe mortal, ya 

que sería una competencia directa por la similitud con otras app’s de gestión de servicios de 

Taxi como podrían ser Ntaxi o JoinUp. 

 Estos vehículos VTC’s por el momento están limitados, supuestamente, según el ROTT o 

Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres, a la cantidad de 1/30 o lo que es lo 

mismo, a una VTC por cada 30 Taxis, pero parece ser que todas las concesiones administrativas 

solicitadas en el plazo comprendido entre el cierre de la LOTT en 2014 y la aprobación del 

ROTT en noviembre de 2015, están siendo entregadas vía judicial, lo que dificulta 

enormemente la situación del Taxi frente a esta nueva amenaza que se cierne sobre nuestro 

sector. 

 En un plazo no superior a año y medio han de ser entregadas 2927 de estas concesiones en 

Cataluña, que sumadas a las mas de 10.000 en Madrid y otras tantas en el resto del estado 

podría ser un final agonizante para este sector centenario.

 La regulación mediante taxímetro por parte de nuestro sector y la total desregulación de este 

sector paralelo que son las VTC’s pone al Taxi en total desventaja, pudiendo estos vehículos 

fluctuar sus precios a un nivel inferior, o dicho de otra manera, el sector del Taxi está

completamente atado de pies y manos sin posibilidad de poder competir de ninguna de las 

maneras. 

 Desde ELITE no nos damos por vencidos y continuaremos moviendo cielo y tierra para parar 

esta sangría injusta, sangría perpetrada por un gobierno corrupto que no tiene ningún tipo de 

respeto hacia las miles de familias que cada día subsisten gracias al duro trabajo que supone 

realizar esta tarea que es el Taxi.

POR Y PARA…….sin más.