1/06/18

En el día de ayer la organización STAC emitió un comunicado en el cual sin citar a Élite Barcelona, sí nos alude directamente como integrantes de la T.T.T.

Un comunicado de STAC lleno de demagogia, confusión y sobre todo incoherencia en cuanto a lo que la historia de esa organización se refiere. Lo primero decir que si Élite Barcelona considerase que el perjuicio que esas liberalizaciones producen en el taxista autónomo fuesen muy graves, como ustedes califican, Élite Barcelona no las hubiese aceptado, evidentemente se produce un ligero descenso de facturación en las franjas diurnas y nosotros somos conscientes porque también hay un refuerzo de taxis.

La propuesta de Élite Barcelona también era en franja nocturna, pero no como las que históricamente el sector ha conocido cuando STAC tenía representación, ustedes sólo han sido capaces de proponer siempre liberalizaciones salvajes con todos los coches en la calle, nunca han sido capaces de ir más allá. Élite Barcelona ha traído a este sector liberalizaciones racionales y selectivas, utilizando únicamente un 20% de taxis potenciales.

Decir que organizaciones como la nuestra se alían con la parte empresarial del Taxi, a nuestro entender es de tener muy poca vergüenza, pero también sabemos que los que viven de plagiar a los demás no se sonrojan nunca por mal que lo hagan.

Si Élite Barcelona ha de hacer autocrítica de algo es de no haber encontrado la fórmula de que predominasen nuestras propuestas en la TTT, trabajar hemos trabajado más que nadie incluso para que otros plagien y aprendan, pero el consenso en la TTT lo marca el IMET.

Los más de 2.000 votos de Élite Barcelona en la TTT valen menos que los escasos 700 que STAC obtuvo en sus mejores momentos y así lo demuestra la historia, si bien es cierto que con distintas administraciones.

A la juventud del sector conviene explicarle que STAC fue capaz de romper por la espalda un acuerdo con la otra organización mayoritaria de autónomos UTAM, para llegar a un pacto con el ya entonces conocido traidor del sector José María Goñi y que retirasen la demanda contra la contingentación, algo que hoy día divide al sector porque no olvidemos que STAC aceptó que las flotas si pudiesen contratar y los autónomos no.

Todo aquello sucedió sin el consenso de las otras dos organizaciones de autónomos, pero si con el consenso de administración y la otra organización empresarial CMT, la organización de autónomos UTAM al poco desapareció.

Nos da igual el pasado pero no olvidamos, y el STAC sabe mucho de alianzas con los empresarios dejando de lado a las otras organizaciones de autónomos, como para que pretenda confundir a nadie y colocarnos etiquetas que ellos si conocen bien y por supuesto el sector.

Muchos taxistas seguramente puedan pensar que Élite Barcelona no ha impuesto su criterio de racionalizar mejor las liberalizaciones, pero nuestra posición no es sencilla independientemente de la pobre incidencia de nuestros más de 2.000 votos.

En estos momentos pelear por la defensa de la licencia urbana se ha convertido para nosotros en prioritario, hemos estado haciendo consultas a diferentes gabinetes jurídicos de prestigio, a diferentes empresas con técnicos y economistas de prestigio. Todos coinciden en algo: No permitáis que la otra parte especialmente en la vista de la cautelar, se pueda permitir argumentar y demostrar que hay momentos donde los usuarios no tienen taxis, y a nosotros es un aspecto que nos preocupa y mucho porque nuestro futuro, que no es una pequeña parte de la recaudación está en juego.

El STAC habla de perjuicios, los profesionales nos hablan de beneficios. Que los medios estén destacando que el sector tiene medios y músculo para hacer frente a cualquier demanda, es el principio de la victoria por la que desde luego nosotros queremos luchar.

A Élite Barcelona no le importa que la propuesta de la licencia urbana naciese de otra organización como ATC, sabemos que es de justicia porque persigue el verdadero cumplimiento de la ley 1/30 en suelo urbano. Nosotros no sabemos el motivo por el cual a STAC todo esto parece importarle bien poco, como también demuestra haber escuchado a dirigentes suyos decir que la licencia urbana no saldrá adelante y reirse, o como también demuestra que el invento de real decreto de Fedetaxi y Fomento a espaldas del sector, sea en estos momentos uno de los caballos de batalla del AMB por el intento de ese real decreto de capar las competencias de autonomías y ayuntamientos, algo que en Élite Barcelona sabemos que no fué casual.

STAC como miembro de Fedetaxi estaría bien que aclarase esta enorme contradicción al sector, o que aclare realmente si esta contradicción ya le va bien porque su verdadera representación está en el resto de Cataluña que no en el AMB y eso en el caso de la licencia urbana supone en cierto modo defender intereses contrapuestos.

Hay demasiadas cosas que no encajan de ninguna forma, pero el tiempo nos va a poner a todos en nuestro sitio y los que como nosotros nada tenemos nada perderemos, obviamente otros no podrán decir lo mismo.

Sentimos mucho si algunos taxistas se sienten perjudicados pero no nos ha quedado más remedio que tomar esta decisión pensando en el futuro de todos vosotros, vuestras licencias y vuestras familias,  porque el auténtico caballo de batalla empieza el 26 de junio del 2018.

 

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