BLOG DEL TAXISTA

AL PAN, PAN Y AL VINO, VINO

Estafa colaborativa, disrupción social y economía extractiva

Si aceptamos que las empresas de las ciencias de la información son simples intermediarias y que su actividad empresarial está libre de normas y regularizaciones en poco tiempo observaremos, si no está ocurriendo ya, como toda la actividad empresarial se desplazará hacia ese estatus que las libera de las obligaciones, no solo para con sus propios empleados (que cada vez son menos), sino además para el conjunto de la sociedad.

En este contexto debemos hablar de manera clara de, a diferencia de como ellos mismos se autodefinen ( Economía colaborativa), una economía de carácter extractivo, pues los beneficios de estas sociedades se concentran en manos de muy pocos, formando auténticos monopolios digitales, que además de no compensar el modo alguno al conjunto de la ciudadanía, a la que empobrece en todos los sentidos.

Está comprobado como los beneficios obtenidos se evaden a paraísos fiscales de donde a su vez en su día obtuvieron el capital con el que iniciaron la actividad. El software corporativo, en la mayoría de los casos, es simplemente un nulo valor añadido, que escapa al control de los poderes públicos, incapaces de desarrollar sus propios I+D de carácter social, acaban las administraciones, siendo cómplices del mismo en las ansias multinacionales de colonizar y explotar la soberanía de los pueblos únicamente en su propio beneficio.

En este sentido de cosas, podemos hablar de J de A, J. I. B. o M. S. de Cabify, un emprendedor brillante, cómo resaltan algunos estómagos agradecidos del periodismo español, que todos conocemos. Alabar este tipo de personajes, sería cómo alabar a aquellos políticos que para beneficiar a sus amigos condenan a la pérdida de derechos a todos los ciudadanos, hablamos de pérdidas sociales como la sanidad la educación y muchos otros derechos que adquirieron nuestros abuelos con tanto esfuerzo.

Este señor en sus alocuciones bien preparadas explica cómo desarrolló su idea informática a partir de encontrar problemas en sus viajes para desplazarse de un lugar a otro. Otra gran mentira del marketing, pues lo único que hizo fue copiar un modelo y ya estaba creado en Estados Unidos, como hizo uno de sus lugartenientes con Tuenti, una vulgar copia de Facebook.

Empresas como la suya justifican su latrocinio amparados en un orden mundial, carentes de ideas o simplemente de interés, (por su conveniencia) en desarrollar una sociedad mundial realmente moderna y humanista, donde la justicia social y el reparto de riqueza sean sus señas de identidad.

Si elevamos a la categoría de prohombres a estos seres sin escrúpulos, qué razón los valores humanos anteponiendo, sus individualismos y codicia, al resto de la humanidad, nos situaremos en el umbral de un Europa del capital que acabará otros tiñendose, pues la justicia social, se habrá corrompido definitivamente.

F.D: M.A.Q