Esta carta va dirigida al Sr. Oriol Sanleandro.
Mi nombre es Iván Sesma, y soy secretario de la Asociación Profesional Elite Taxi.
Ante todo quiero aclararle una cosa, que me parece muy importante.
Por muchas veces que usted repita una mentira o cualquiera de sus acólitos, no se acabará convirtiendo en una verdad, y para ello voy a aclararle la entrevista que usted tuvo ayer en televisión.
Vamos a comenzar por la parte sencilla, aquellas palabras cuando usted define en televisión, que los vehículos de Cabify no efectúan captación.
Para empezar y según tengo entendido Cabify no tiene ningún vehículo,  ya que es una aplicación de intermediación, o eso quieren vender.
Si realmente tuviesen vehículos y conductores a su nombre, deberían estar dentro del organigrama empresarial de Cabify, como empresa de transporte, lo que realmente son, y por lo tanto debería fiscalizar la empresa por estos.

Algo que no hacen, y creo que cualquier inspección de trabajo debería investigar esto por fraude.
Por lo tanto los vehículos, están inscritos en diferentes empresas, que aún estando dentro del organigrama de Maxi Mobility internacional igual que Cabify, vulneran constantemente el artículo 182.1 del Reglamento de Ordenación de Transporte Terrestre,  y los artículos 23 y 24 de la Orden FOM 36/2008.
Lo primero que se demuestra, es que los contratos de disposición son una burda farsa, pues todas las empresas tienen una conexión, y segundo estos vehículos aprovechan estos contratos de disposición para poder captar a su libre albedrío, ya que como marca el artículo 23, la hoja de ruta ha de estar cumplimentada antes de la realización del servicio como marca el artículo 24.
Esto es totalmente imposible, ya que ustedes no son tontos, y saben, que en el momento que diesen esos datos personales del cliente al conductor, estaría vulnerando la protección de datos, con sanciones de entre 30 y 300.000 €.
También saben que el mero hecho de tener la aplicación abierta en zonas de afluencia de gente, podría ser considerado captación indirecta, ya que desde su aplicación se están promocionando y captando.
También estoy de acuerdo con lo que usted dijo, “NOSOTROS HEMOS PAGADO POR LAS AUTORIZACIONES 65.000€”  pero lo que usted obvió, es decir que su empresa solicitó cerca de 200 autorizaciones, que la dividió en 28 empresas para poder especular y asegurarse conductores a su servicio.
En esta transmisión de autorizaciones  tenemos tres nombres propios en cargados de su gestión y transmisión: 

BRASCHI.

SARNITO.

DEANTONIO.
Tres personas encargadas de formar las diferentes empresas, y traspasos de estas autorizaciones.
Por cierto, algunas de estas empresas ahora son dirigidas por radio emisoras de taxi, taxistas y gente de dudosa reputación.
Tal maraña de empresas, han sido traspasadas de forma opaca, y comparten domicilio social, con tiendas de moda, ópticas, perfumerias, radio emisoras conocidas, etc. 
Si quiere hablemos de impuestos:
Su empresa en estos momentos está inscrita y afincada en Delaware, que es donde tiene su sede, con la excusa de que allí es donde tienen sus mayores accionistas.
Su empresa tributa únicamente por los gastos que generan sus promociones, ya que es el único dinero que reciben de Delaware donde tienen su matriz.
Entiéndame señor Oriol Sanleandro, cuándo de verdad quiera dar la cara y entrar en un debate abierto en televisión,  me pongo a su disposición, de esta forma podremos tener un debate justo y que sea la sociedad quien juzgue.
Le digo que por mucho que vaya a platós, periódicos,  cualquier medios de comunicación, etc.
POR MUCHO QUE USTEDES REPITAN UNA MENTIRA, NO SE CONVERTIRÁ EN VERDAD.
Iván Sesma

Secretario Asociación Profesional Elite Taxi.